HISTORIA Y ACCIÓN DEL ACUERDO DE PARÍS

Han transcurrido diez años desde la firma del Acuerdo de Paris, un compromiso ineludiblemente transcendente para la humanidad y la historia moderna.  Para las Naciones Unidas y toda la comunidad ambiental, es un hito en el proceso multilateral del cambio climático, por primera vez, un acuerdo vinculante hace que todos los países se unan en una causa común para emprender esfuerzos ambiciosos para combatir el cambio climático y adaptarse a sus efectos.

Los Estados se comprometieron en 2015 a mantener el calentamiento global por debajo de los 2°C y a continuar con sus esfuerzos para limitarlo a 1,5°C. Esto lo hicieron basándose en los informes del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, que es el organismo de la ONU que evalúa la ciencia del cambio climático con sus siglas IPCC, que indicaban que sobrepasar este límite incrementaría exponencialmente las amenazas climáticas, como la pérdida acelerada de biodiversidad, la acidificación oceánica, la falta de seguridad alimentaria y el desplazamiento forzado de poblaciones. El Acuerdo de París estableció un mecanismo fundamental para lograr esta meta: las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC). Cada Estado tiene la obligación de presentar, actualizar y fortalecer regularmente su estrategia nacional para reducir las emisiones de gases con efecto invernadero. El principio de no regresión, que establece que cada actualización debe ser más ambiciosa que la anterior, rige estas contribuciones. No se permite retroceder.

El Acuerdo de París funciona en un ciclo de cinco años de medidas climáticas cada vez más ambiciosas llevadas a cabo por los países. En 2020, los países presentaron sus planes de acción climática.

En un contexto global donde la crisis climática redefine prioridades y futuros, conocer y reconocer hechos históricos como el Acuerdo de París es fundamental para entender cómo se construyen los compromisos que hoy guían la acción climática mundial.

En Bolivia se llevó adelante la simulación de negociaciones climáticas realizada por los estudiantes del Franco Boliviano en la ciudad de La Paz, en conmemoración de los 10 años del Acuerdo de París.

Los países que estuvieron presentes así como los estudiantes que llevaron adelante esta simulación fueron:

República de Francia representada por Agustina Bascope

Quien expreso una dos frase profundas  “Cada Estado tiene la obligación de presentar, actualizar y fortalecer regularmente su estrategia nacional para reducir las emisiones de gases con efecto invernadero. El principio de no regresión, que establece que cada actualización debe ser más ambiciosa que la anterior, rige estas contribuciones. No se permite retroceder”.

“No olvidemos nunca que la Tierra no es un legado de nuestros padres, sino que es algo que tomamos prestado de nuestros hijos”.

Estados Unidos de América  representado por Calista Poupeau

Expreso de manera enfática,  La cooperación internacional sigue siendo esencial. Diez años después del Acuerdo de París, podemos decir que hubo avances importantes, pero también que aún queda mucho por hacer. El acuerdo no fue una solución completa, sino un marco de trabajo a largo plazo. Su éxito depende de la continuidad de los esfuerzos, del diálogo entre países y del intercambio de conocimiento y tecnología. Conmemorar este aniversario no es solo recordar el pasado”.

Estado Plurinacional de Bolivia representado por Sheila Chávez

Una voz que expreso el sentimiento nacional, “Estamos convencidos de que la lucha contra el cambio climático no se ganará únicamente en los laboratorios o en las cumbres internacionales, sino también en las conciencias. Debemos transformar nuestra manera de concebir la naturaleza: ya no como un recurso que se explota, sino como un ser vivo que se respeta y se protege.

Permítanme concluir con una convicción que Bolivia defiende en todos los espacios internacionales: Los países del Sur defienden a la Madre Tierra. El clima es un bien común de la humanidad.  Proteger a la Pachamama es proteger la vida, la justicia y nuestro futuro común”.

República Popular de China representado por Itzel Feliciano

Expreso y reafirmo con una frase el sentimiento que muchos jóvenes expresan “Hoy, al conmemorar el Acuerdo de París, reafirmamos que la transición verde no es una opción, sino una necesidad”. Al igual que “Si actuamos con determinación, cooperación y visión, lograremos llegar a las generaciones futuras un planeta más limpio, más justo y más pacífico”.

República Federal de Brasil representado por Arianna Rodríguez

La joven manifestó “Todas las coaliciones y los esfuerzos con otros países nos permitirán proteger correctamente, y como se merecen, nuestros irremplazables bosques, nuestra biodiversidad, nuestras selvas, nuestros recursos naturales y las poblaciones habitantes de estas zonas

El país tiene la certeza de que el esfuerzo que brindarán las poblaciones mundiales, tras la concientización sobre los desafíos por venir, harán del laborioso camino que tomaremos, unidos, más llevadero. Nuestra naturaleza será respetada, será protegida y será salvada”.

República de Costa de Marfil representado por Flavia Quiroga

La joven expreso “Proteger el clima no significa limitar el desarrollo, sino asegurar su continuidad y su justicia. Solo si cada nación asume su parte de responsabilidad histórica y moral, podremos construir juntos un planeta más verde, más justo y más seguro para las generaciones futuras”.

“hacemos un llamado a una solidaridad internacional efectiva, basada en la equidad, la justicia climática y la responsabilidad común pero diferenciada. Es urgente que los compromisos financieros y tecnológicos de las naciones desarrolladas se traduzcan en acciones concretas, en transferencia real de tecnologías limpias, y en mecanismos de financiamiento climático accesibles y justos”.

República de Nauru representado por Rafael Romero

El estudiante se dirigió con firmeza y alzo la voz,Actuar con ambición significa afirmar que cada nación, sin importar su tamaño o su contribución histórica a las emisiones, tiene el derecho fundamental a existir. Significa reconocer que nuestra vulnerabilidad no es una debilidad, sino un recordatorio contundente de las consecuencias humanas de la inacción”.

No hemos venido aquí a mendigar nuestra supervivencia, sino a exigir la justicia climática que le debemos a nuestro pueblo. El Acuerdo de París es nuestro escudo. Su aplicación rigurosa y acelerada es nuestra única arma. La credibilidad de este proceso, y nuestra integridad moral colectiva, dependerán de las acciones concretas que sigan a esta reunión”.

Cada uno de los discursos y mensaje, fueron muy importantes, la historia debe apoyar a la toma de decisiones consientes, informadas para encaminar las acciones de cambio.

Otro momento importante y el invitado estrella de esta velada fue Olivier Fontan, parte del equipo de negociación que durante un año y medio logro aportar en este momento histórico y actual Embajador de Francia en Bolivia.

El proceso de negociación que dio lugar a este acuerdo no solo fue un hito diplomático sin precedentes, sino también una demostración de que la ciencia, la política y la cooperación internacional pueden alinearse cuando existe voluntad colectiva. Voces expertas, como la de Fontan; representan ese puente entre conocimiento técnico y visión estratégica, indispensable para formar a las nuevas generaciones en diplomacia climática, gobernanza ambiental y responsabilidad global. Admirar y aprender de figuras con trayectoria sólida en el ámbito ambiental no es un ejercicio simbólico, sino una inversión en la capacidad de los jóvenes para enfrentar los desafíos climáticos del presente y del futuro.

Hoy 12 de diciembre el Embajador de Francia, compartió su experiencia y las acciones llevadas a cabo a través de sus redes sociales “Tras un año y medio de trabajo bajo la dirección de Laurence Tubiana, forjando estrechos vínculos con todos los países del mundo, dando explicaciones y generando confianza, el resultado superó todas las expectativas. Uno de los grandes momentos de mi vida como diplomático. Hoy en día, el acuerdo funciona tan bien como se esperaba y ya ha permitido reducir el riesgo de calentamiento global. Sin embargo, los esfuerzos de los Estados en sus propios territorios siguen siendo insuficientes para evitar impactos aún catastróficos. Desde los ciudadanos hasta los Estados, pasando por las empresas y las ciudades, debemos hacer más, y rápido. Con mi mejor recuerdo para todos los colegas de esta hermosa epopeya diplomática”.

Como parte de las acciones prácticas y estratégicas, en el mes de septiembre de 2025 Bolivia presento la  Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC) 3.0, cuya edición de forma puntual en el documento señala que el documento se formuló en el marco del Acuerdo de París y en cumplimiento del artículo 4, que mandata la actualización periódica de los compromisos climáticos. El documento recoge los resultados del Balance Global (Global Stocktake) y se articula con el Objetivo Global de Adaptación (GGA) y el Marco de Resiliencia Climática Global, fortaleciendo la coherencia con las decisiones más recientes de la CMNUCC. En este entendido Bolivia tiene un camino largo y construcción de un mejor futuro.

Se debe reconocer los compromisos y ponerlos en acción, con urgencia, coherencia y visión.  

Bajo mi sombrero verde.

Fotografías cortesía Alianza Francesa  

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